¿Hacia dónde va Santiago de Chile?
De ser un país con un estilo de vida tranquilo y pausado, pasamos a ser en pocos años una sociedad acostumbrada a los cambios de ritmo de vida, de paisaje, de identidad. Antes aquí había una casona grande, hermosa, imponente, con personalidad; ahora hay un edificio grande, cuadrado, por lo general insípido (aunque hay hermosas y sorprendentes excepciones de vez en cuando) y que transforma la calle misma, el vecindario (para mejor muchas veces, para peor otras también). Y es que Santiago está cambiando a una velocidad vertiginosa, sin mucha planeación en algunas comunas porque el caos se apodera de las avenidas con los nuevos dueños de departamentos que tienen automóviles que ahora saturan lo que antes era una pacifica calle. Pero así es Chile, si el paisaje no cambia por un evento natural es el mismo hombre el que se encarga de cambiarlo a pasos agigantados. Ahora todo es transitorio, y lo importante es crecer a un ritmo exponencial, transformar el barrio, la comuna, el en...