martes, 23 de agosto de 2016

Un dia de agosto

Ya pasa la mitad de agosto y un sol primaveral lleva la temperatura hasta los 30 grados celcius. Los árboles ya están en flor y asoman las primeras hojas mientras las aves cantan en lo alto de sus ramas, como si el invierno hubiera acabado. Caminamos por un parque repleto de gente. Pero esta gente no ha salido a los parques a disfrutar del día, o a pasear, sino que se encuentran absortos en sus celulares perdiéndose el paisaje, pero volviendo a esas raices de la niñez llamada juegos. Y es que por estos días la fiebre de Pokemon Go ha llevado en masa a la gente a caminar, salir de sus hogares y apagar los televisores para encender sus celulares a la caza de estas simpáticas criaturas, llenando de vida las calles, plazas y parques. Cierto que muchos de ellos están allí sin estarlo, pero no todos son zombificados por el juego, algunos conversan, se encuentran, comparten datos y anécdotas sociabilizando el juego, el momento. Yo me empapo de esta vida de ciudad, de su gente, de su ritmo, de su nueva forma de expresión tecnológica mientras esquivo a los cazadores de pokemones en mi patineta en la cálida tarde. Hacía mucho que no veía a la gente en masa salir de sus departamentos grises, o de sus televisores coloridos para jugar al aire libre. Es cierto que los juegos no son los mismos, se adaptan a sus propios tiempos. Pero entonces, de vez en vez alguien conversa, camina de la mano con el ser que ama, lee un libro, pasea un perro, toma un café o un mate en este, un cálido día de agosto. 


lunes, 15 de agosto de 2016

Carreras secretas - Alejandro Dolina

La teoría según la cual todos los objetos del universo se influyen mutuamente, aun más allá de la casualidad y el silogismo, ha sido sostenida por muchas civilizaciones.

Se sabe que la vivión de un meteorito asegura el cumplimiento de un anhelo. La incompetencia de los emperadores chinos produce terremotos. el futuro imprime advertencias en las entrañas de las aves.

La adecuada pronunciación de una palabra puede destruir el mundo.

Yo, desde chico, he participado - sin admitirlo - de estas convicciones. Con toda frecuencia, me imponía sencillas maniobras y preveía unas módicas sanciones para el caso de su incumplimiento. Antes de acostarme, cerraba las puertas de los roperos, sabiendo que si no lo hacía debería soportar pesadillas. bajaba de la cama con el pie derecho. Evitaba pisar baldosas celestes. Al interrumpir la lectura, cuidaba de hacerlo en una palabra terminada en ese.

Los castigos que imaginaba eran al principio leves. Pero después empecé a jugar fuerte. Si me cortaba las uñas por las noches, mi madre moriría; si hablaba con un japonés, quedaría mudo; si no alcanzaba a tocar las ramas de algunos árboles, dejaría de caminar para siempre.

Este repertorio legislativo fue creciendo con el tiempo y al llega a mi adolescencia, mi vida transcurría en medio de una intrincada red de obligaciones y prohibiciones, a menudo contradictorias.

Todo se hizo más simple - más dramático - cuando descubrí las carreras secretas.

Describiré sus reglas. Se trata de elegir en la calle a una persona de caminar ágil y proponerse alcanzarla antes de llegar a un punto establecido. Está rigurosamente prohibido correr.

Antes del comienzo de cada justa, se deciden las recompensas y penalidades; si llego a la esquina antes que el pelado, aprobaré el examen de lingüística.

Durante largos años, competí sin perder jamás. Me asistía una ventaja decisiva: mis adversarios no estaba enterados de su participación y por lo tanto, casi no oponían resistencia. Obtuve premios fabulosos. En Constitución, me aseguré vivir más de noventa años. En la calle Solis, garanticé la prosperidad de mis familiares y amigos. En el subterráneo de Palermo, por escaso margen, logré que dios existiera.

Tantas victorias me volvieron imprudente. Cada vez elegía rivales más difíciles de alcanzar. Cada vez los castigos que me prometía eran más horrorosos.

Una tarde, al bajar del tren en Retiro, puse mis ojos en un marinero que marchaba a unos veinte pasos delante de mí. Me hice el propósito de alcanzarlo antes de la puerta del andén.

Con el coraje y la generosidad que suelen ser hijos del aburrimiento, resolví jugármelo todo. Una vida feliz, si ganaba. Una existencia mezquina, si perdía. Y como una compadreada final, me vacié los bolsillos: aposté el amor de la mijer deseada.

Apuré la marcha. Poco a poco fui acortando las ventajas que el joven me llevaba. Las dificultades comenzaron pronto: un familión me cerró el camino y perdí unos segundos preciosos. Al borde del ridículo, ensayé el más veloz de los pasos gimnásticos. El infierno me envió unos changadores en sentido contrario. Después tuve que eludir a unas colegialas que se deivertían empujándose. La carrera estaba difícil, tuve miedo.

Ya cerca de la meta, conseguí ponerme a la par del marinero.

Lo miré y descubrí algo escalofriante: él tambien competía. Y no estaba dispuesto a dejarse vencer. Había en sus ojos un desafío y una determinación que me llenaron de espanto.

En los últimos metros, perdimos toda compostura. Pedíamos permiso a los gritos y sin el menor pudor, empujábamos a cualquiera. Pensé en la mujer que amaba y estuve al borde del sollozo. En el último instante, cuando ya parecía perdido, una reserva misteriosa de fortaleza y valor me permitió cruzar la puerta con lo que yo creí una ínfima ventaja.

Sentí alivio y felicidad. Pensé que aquella misma noche mis sueños amorosos empezarían a cumplirse. No pude reprimir un ademán de victoria. Alcé los brazos y miré al cielo. Después, como en un gesto de cortesía, busqué al marinero. Lo que vi me llenó de perplejidad. También él festejaba con unos saltitos ridículos. Por un instante nos miramos y hubo entre nosostros un no expresado litigio.

Era evidente que aquel hombre creía haberme ganado. Sin embargo, yo estaba seguro de haberle sacado, al menos, una baldosa.

Entonces dudé. ¿Había calculado bien? ¿Cuál sería el procedimiento legal en estos casos? Desde luego, no me atreví a con el marinero. Me alejé confundido y pensé que pronto concería el veredicto. Una vida dichosa, un amor correspondido, darían fe de mi triunfo. La suerte aciaga, el rechazo terco, me harían comprender la derrota.

Pasaron los años y nunca supe si en verdad gané aquella carrera. Muchas veces fui afortunado, muchas otras conocí la desdicha.

La mujer de mis sueños me aceptó y rechazó sucesivamente.

Todas las noches pienso en buscar a aquel marinero y pregntarle cómo lo trata la suerte. Solamente él tiene la respuesta acerca de la exacta naturaleza de mi destino. Quizá, en alguna parte, también él me esté buscando.

Me niego a considerar una posibilidad que algunos amigos me han señalado: la inoperancia de los triunfos o derrotas obtenidos en carreras secretas.

lunes, 8 de agosto de 2016

El Tigre en Buenos Aires y sus rios navegables

El Tigre es una localidad muy cercana a la ciudad de Buenos Aires, situada a 33 kilómetros de ella y a la que se puede acceder fácilmente desde capital por las grandes autopistas que son bastante caóticas si no sabes por cual salida debes seguir. Pero llegando allá te encuentras con una ciudad amigable, con rios y canales navegables que me recordaron mucho a la hermosa ciudad de Valdivia en el sur de Chile. Siempre me llama la atención apreciar la arquitectura del lugar donde llego, observar sus tiendas y probar la gastronomía del lugar, y el Tigre tiene de todo para apreciar y disfrutar con una feria artesanal permanente y los famosos paseos en Katamará, embarcaciones turisticas para recorrer los rios y canales que rodean la zona.

En la tarde diversos espectáculos al aire libre se dejaron ver entre malabaristas y gente bailando, mientras las luces se reflejaban en las aguas del río y las nubes anaranjadas despedian el día en un atardecer de colores intensos que no deja indiferente a aquellos que gustan de mirar el cielo. Todo aquello te envuelve en la magia de una hermosa localidad argentina, donde la gente es amigable y hay belleza por todas partes en esa mezcla de naturaleza y ciudad que encanta.



martes, 2 de agosto de 2016

Qué gana un viejo con hacer gimnasia - Nicanor Parra

qué ganará con hablar por teléfono
qué ganará con hacerse famoso
qué gana un viejo con mirarse al espejo

Nada
hundirse cada vez más en el fango

Ya son las tres o cuatro de la madrugada
por qué no trata de quedarse dormido
pero no – déle con hacer gimnasia
déle con los llamaditos de larga distancia
déle con Bach
con Beethoven
con Tchaikovsky
déle con las miradas al espejo
déle con la obsesión de seguir respirando

lamentable – mejor apagara la luz

Viejo ridículo le dice su madre
eres exactamente igual a tu padre
él tampoco quería morir
Dios te dé vida para andar en auto
Dios te dé vida para hablar por teléfono
Dios te dé vida para respirar
Dios te dé vida para enterrar a tu madre

¡Te quedaste dormido viejo ridículo!
pero el anciano no piensa dormir
no confundir llorar con dormir
Nicanor Parra, Anti-Poeta Chileno

lunes, 25 de julio de 2016

Un dia de Julio

Es el último lunes del mes de Julio y Santiago amanece inundado mientras la lluvia no para de caer en gotas gruesas y rítmicas que se suman a los ríos que corren por las calles de Ñuñoa y otras comunas. Me desperté antes que aclarara pensando que hace un año tenía la ilusión de que las cosas habían cambiado lo suficiente para que días como hoy no se volvieran a repetir, con esa distancia que duele y hace extrañar días mejores. Pero la realidad se hace más patente que nunca y no tengo más alternativa que suspirar y enviar un abrazo mental a T que cumple años hoy, mientras la tierra se encarga de recordarme que todo está en constante cambio y movimiento: un temblor sacude el amanecer. Ya en la calle pienso que esta ciudad está más preparada para los temblores que para las lluvias: las construcciones aguantan cuando el suelo se mueve con violencia pero no se puede cruzar una calle por el río en que se ha convertido después de unas horas de lluvia constante.

La mañana se va rápida. Ahora al escuchar el canto de las aves mientras observo el sol y el cielo azul me parece que no hubiera llovido nunca, y que las inundadas calles solo hubieran sido un sueño. Pero entonces veo a la gente con sus impermeables y grandes paraguas en las manos como testimonio que todo aquello fue real. También el horizonte se ve libre de contaminación y las montañas aparecen majestuosas con su manto blanco de invierno. Esta ciudad nunca parece sorprender tanto como cuando está limpia del smog constante que la cubre. Se puede ver su belleza en toda su plenitud desde la cordillera de los Andes hasta la cordillera de la Costa.

Anochece, y las escasas nubes son teñidas con tonalidades rojizas que adornan un atardecer impresionante mientras las ultimas luces desaparecen tras la montaña. Sin duda vale la pena detenerse un momento y contemplar toda esa belleza natural, regalo de un día cambiante. Las calles se transforman entonces en luces y en congestión vehícular de aquellos que intentan regresar a casa. Soy parte de esa masa pero no tengo prisa: voy sentado con la mujer que amo a mi lado mientras suena una bossa nova en la radio. Ella toma mi mano y me sonríe. Se avanza lento pero no tiene importancia. Me siento feliz en ese instante sencillo. 


lunes, 18 de julio de 2016

Escribir por escribir

Me parece impresionante que esta sea la entrada número 246 de un lugar que utilizo simplemente para no perder el hábito de escribir por escribir, de decir cosas que tengo en la mente, en el alma, en lo que estoy viviendo en ese instante en que me siento frente al teclado y comienzo a dejar que mis dedos vayan fluyendo, mientras el sonido del teclado me va haciendo compañía a veces con una taza de té a mi lado, otras junto a un mate que se va disfrutando despacio, igual que las palabras que voy plasmando ahora, sin prisa, sin más objeto que disfrutar del proceso que me va llevando por caminos desconocidos hasta que finalmente, una idea queda plasmada.


Quizá lo más parecido para mí sea el acto de caminar: comenzar de a poco sin rumbo definido, dejándose llevar por las calles que poco a poco van pasando mientras mi mente divaga, observando las casas, sus jardines, las aves y sus cantos, el ritmo de la ciudad.

Escribir y caminar siempre me han parecido actos de rebeldías a esta sociedad contemporanea donde todo es rápido y el fin siempre es "llegar" y no el proceso en sí mismo: la gente solo parece escribir y querer leer lo rápido e inmediato: twetter, facebook, snapchat y otros medios con más seguidores que buscan el consumo rápido, la imagen, lo efímero y que por lo mismo el contenido en sí no es de mayor interés que "un momento".

Escribir con contenido es difícil. Intentar no repetir las ideas o lo que ya se ha publicado antes obliga a un ejercicio de reflexión y selección de lo que será el próximo post. En lo personal siempre estoy buscando atrapar lo cotidiano de la vida en algún poema o escrito en forma de cuento breve. Por eso también en el camino van quedando muchos borradores que no han visto la luz porque no se logra quedar medianamente conforme con el resultado obtenido. Y entonces las palabras son releidas una y otra vez, borradas, cambiadas, actualizadas, reemplazadas y vueltas a cambiar. Un proceso creativo continuo que finalmente pareciera que nunca va a quedar de la forma que uno quiere, pero que llega un momento en que se toma la decisión de darlo por acabado.

Me gusta escribir por escribir.  Este post salió así, sin borradores ni reemplazos. Solo dejando que una idea se vaya desarrollando mientras voy cebando un mate compañero para estos días de invierno y se va sintiendo la vida despacio, serena, tranquila.


domingo, 10 de julio de 2016

Colonia del Sacramento, Uruguay

Uruguay es un país hermoso, con gente hermosa y muy amigable. Cuna de grandes escritores como Mario Benedetti y Eduardo Galeano, recorrer sus calles y ciudades me dejó grandes y hermosos recuerdos. Una de las ciudades con mayor belleza histórica y arquitectonica es Colonia del Sacramento, ubicada frente a Buenos Aires y separada por el gran río de la Plata (en efecto la distancia no permite ver la otra orilla del río), donde por las tardes se reune la gente a pasear por el muelle o su costanera con un mate bajo el brazo, y donde se puede ver gente vendiendo artesanias de la zona, tocando algún instrumento o leyendo un libro.

Sus calles empedradas y sus grandes arboledas adornan una arquitectura que ha permanecido intacta desde la colonia: ventanales acabados en arcos, largas puertas dobles, casas con farolas en sus frentes y algunos automoviles estacionados (e inamovibles) de la época entregan ese mágico viaje al pasado. Pasear por la noche bajo las farolas, con el viento apacible y refrescante para entrar en alguno de sus inumerables bares o restaurantes es parte del encanto y de lo apacible del lugar, para relajarse y sentir el ritmo lento de la ciudad que invita a vivir la vida de manera pausada e intensa. 






lunes, 4 de julio de 2016

La vida continúa

Compañeros, amigos, familia.
Creadores y soñadores.
A los que han amado
y también a los que no.
Ahora comprendo lo que es vivir,
lo que es amar, sufrir, llorar,
recordar, olvidar, perdonar.
Un poema solo refleja un sentir.
Hoy pétalos vuelan por el aire
y el viento agita los cabellos.
Allá arriba vuelan libres los volantines.
Acá abajo los trompos danzan sin detenerse.
Sus giros se han vuelto eternos.
Una pregunta se instala en la mente
más la respuesta es incierta.
Suena una tonada,
melodías llenas de simbolismos.
Como amo la música y el arte.
De seguro en algún lugar,
en algún rincón
alguien llora.
Una flor brota.
Un niño nace.
Un ave canta.
En resumen,
la vida continúa.

- Alejandro Palma


miércoles, 29 de junio de 2016

Tardes de café

“¿Te acuerdas cuando corríamos a pata pela’ por las calles polvorientas del barrio?”. La Pregunta caía una tarde de lluvia mientras bebían un café en la diagonal que unía el centro de Concepción con la universidad. No contestó pero recordó la época como si fuera ayer. Tardes lluviosas de sopaipillas y braceros encendidos con olor a naranja quemada en el aire. Tardes secas con el viento levantando el polvo que se te metía en los ojos y te dejaban el pelo tieso. Tardes de hambre y escasez. Tardes de futbol y política. Tardes hablando del Ché y de la revolución, de igualdad, de clandestinidad. Tardes en la universidad bajo el campanil con los compañeros del MIR, en fiestas y malones donde más de alguna vez terminó con el labio roto. Tardes recostado en la arena blanca de Lota con el mar susurrando eternidad y retornos apretados en una micro multicolor. Tardes besando labios conocidos y escuchando a Los Prisioneros. Tardes corriendo por el parque Ecuador con nada más que el viento en la cara. Tardes corriendo por esa misma diagonal mientras chupaba limón y huía de las lacrimógenas. Tardes leyendo a Nicomedes Guzmán y a Oscar Castro. Tardes caminando por la línea del tren, haciendo equilibrio en los rieles o saltando de durmiente en durmientes; o mejor aun corriendo tras del tren para colgarse y dejarse llevar sin miedo a las historias de niños que habían perdido las piernas en esos juegos irresponsables. Tardes donde no había plata ni para tomarse un café. El viento le movió los cabellos y sonrió ante una vida de tardes interminables.


lunes, 27 de junio de 2016

Chile: bicampeón de América 2015-2016

Una vez más "La Roja" llegó a la final demostrando un gran juego en la mayoría de sus partidos disputados. El rival era nuevamente "La Albiceleste", con quién ya se había enfrentado en el primer partido de iniciada la copa perdiendo por 2 goles a 1. Al final volvieron a encontrarse y ninguno pudo superar al otro durante 90 minutos de partido, más 30 adicionales. La copa se definiría por penales. Para quienes estábamos siguiendo el partido, todo era nervios, expectativas y sufrimientos.

En el camino quedaron candidatos como Brasil, Uruguay y México, mientras que Colombia obtuvo el tercer lugar ganando a Estados Unidos. En efecto, el hecho de que los tres primeros lugares fueran para los equipos de Sudamérica, refleja el mejor nivel de fútbol de estos por sobre los del hemisferio Norte.

La campaña mostrada por ambos finalistas dejaba ver a una Argentina más fresca, ganando todos sus partidos y con más tiempo de descanso para el partido final, habiendo superado a los siguientes rivales: Chile, Bolivia, Panamá, Venezuela, Estados Unidos. Por su parte el equipo de Chile había comenzado perdiendo con Argentina, ganando luego todos sus partidos: Bolivia, Panamá, México (por goleada de 7 a 0) y Colombia. Estos dos últimos rivales fueron un desgaste mayor, lo que suponía una dificultad adicional para enfrentar la final.

El que ambas selecciones volvieran a disputar una final que igualaba a la de la copa América 2015 en Santiago de Chile era no solo sabroso, sino épico: demostraba que la obtención de aquella era bien merecida, anulando los comentarios maliciosos de arreglos y cosas similares sobre todo por parte de los Argentinos que siempre han ganado a Chile en partidos oficiales. Pero aquello es parte de un pasado que estas selecciones no han repetido, sino que muy por el contrario, han cambiado la historia a favor de Chile. Con el triunfo por 4 penales a 2 (para Chile falló Vidal, en Argentina fallaron Messi y Biglia) La Roja vuelve a levantar una copa entrando en las estadísticas de ser una de las selecciones en ganar de manera consecutiva el certamen, cambiando toda su historia futbolística de derrotas y terceros y segundos lugares. Además obtuvieron los premios al mejor arquero, mejor jugador y goleador del campeonato, reflejando el gran momento por el que pasa el fútbol chileno.

Sin embargo toda esta alegría debiera ya ir mostrando una realidad que es necesario cambiar: no existe generación para el recambio, que permita continuar este proceso y mantener a Chile dentro de los equipos grandes a nivel mundial. Los que amamos el fútbol y llevamos a la Roja en el corazón esperamos que los dirigentes puedan cambiar esto y asegurar más alegrías en el futuro.
 
Levantando la Copa Centenario USA 2016

domingo, 19 de junio de 2016

Castro: un cómic de Reinhard Kleist


Nunca está demás el leer algo interesante, y mediante una historia gráfica (o cómic) el autor nos adentra en la vida del líder cubano Fidel Castro, la que es contada a través de un dibujo bien logrado con la simpleza y belleza del blanco y negro.

La historia arranca en el aeropuerto de La Habana. Corre el mes de octubre de 1958 y el periodista Karl Mertens llega a la isla con toneladas de curiosidad. Su objetivo es entrevistar a un joven revolucionario, líder de un ejército improvisado, que se esconde en las profundidades de la Sierra Maestra. Su nombre: Fidel Castro. Mertens es el personaje que nos introduce en la trama, vive la Revolución a pie de calle. El cómic no solo se detiene en la política, sino que también bucea en el lado más personal del líder cubano, como las relaciones amorosas que sostuvo con diferentes mujeres, aunque, después de todo, él solo estaba casado con la revolución…



lunes, 13 de junio de 2016

Víktor Korchnói: gladiador del ajedrez

Victor Korchnoi. Foto de David Llada. (fuente: chess24.com)

EL pasado lunes 6 de junio muere uno de los mas grandes ajedrecistas a los 85 años de edad, sin haber sido campeón del mundo, pero habiéndole ganado a muchos de ellos, desde Botvinnik a Kasparov.
La fuerza física y ajedrecística de Korchnoi, conocido también como "Víctor el terrible" alcanzó uno de sus máximos puntos cuando en febrero de 2011, con casi 80 años, participó en Gibraltar, en el Open más fuerte del mundo, ante 232 jugadores, de los cuales a muchos de ellos cuadruplicaba en edad, y finalizó 39° con 6 puntos sobre 10 posibles. Entre sus vencidos estuvo Fabiano Caruana, por entonces de 18 años y N°20 del mundo, y hoy convertido en uno de los principales sucesores del campeón mundial, Magnus Carlsen.
Cuando se le consultó si se había sorprendido por su labor en Gibraltar, el legendario maestro refutó, "no, para nada; no me gustó mi actuación pero lo haré mejor el año próximo. ¿la diferencia de conocimientos con mis rivales?, ellos son jóvenes y estudian con las computadoras y mis conocimientos son esencialmente sin la máquina, por eso mi comprensión es más profunda. El uso excesivo de la computadora pacifica al cerebro humano, lo calma".
Karpov vs Korchnói, 1978 de Baguio, en Filipinas, fue uno de los enfrentamientos más memorables de la historia. Karpov lo tenía contra las cuerdas, 5-2 (era a 6 victorias), pero Viktor no se dio por vencido e igualó las cosas. La última partida fue una Pirc donde le mandan a Karpov un estudio desde Moscu y les salio bien ganando 6-5.
Viktor fue un gran maestro de la defensa Francesa (con negras) y la apertura Inglesa (con blancas), si bien su aportación en materia de aperturas fue enorme (variante abierta de la Española, Francesa, Siciliana, Grúnfeld, India de Rey, variante Af4 en el Gambito de Dama....), siendo un gran defensor del sistema de juego posicional.
Tres frases del maestro: «El ajedrez es mi vida»...«Spassky me enseñó a no exponer mis peones demasiado»... «Kaspárov es un jugador que noquea con un solo golpe; ataca con ferocidad, pero si detienes sus embestidas y golpeas primero, su confianza disminuye y pierde la estabilidad emocional». 

Simplemente adiós, Viktor.



domingo, 12 de junio de 2016

Viena: la ciudad de la música

Mi paso por Viena (capital de Austria) me dejó muchas experiencias nuevas que influyeron mi manera de ver el mundo. En efecto para mi, recordar esta ciudad es recordar muchas cosas distintas. La ciudad situada a orillas del hermoso río Danubio me impresionó por su deslumbrante arquitectura, historia, cultura y el orden con que funciona toda la ciudad en temas de transporte, trabajo, educación y salud (y que contrastan enormemente con mi Chile natal).  La belleza de la ciudad te envuelve con sus edificios y esculturas, los trolei buses, restaurantes, naturaleza, y la misma gente que manifiesta un estilo de vida que se preocupa de su calidad de vida social e individual. 

Reloj de Flores en uno de los innumerables parques
Si bien el idioma alemán puede constituir una barrera, una gran mayoría habla un buen inglés que permite desenvolverte por la ciudad sin problemas, e incluso, puedes encontrar a mucha gente que habla español entre los austriacos, y por supuesto existe una gran comunidad latina e hispano parlante. En general toda Viena es muy cosmopolita, con mucha gente de muchos paises distintos, los que aportan variedad etnica, cultural y gastronómica.

Arquitectura que se puede ver en la ciudad
Uno de los puntos fuertes de la ciudad son sus parques donde la gente se reune a conversar, pasear los animales, tomar una cerveza o un cafe con distintos tipos de pasteles deliciosos que son imperdibles si se visita la ciudad. La vida en los parques comienza desde las 17 horas, cuando la gente sale del trabajo y comienza a hacer vida social, deporte, cultura. Es común ver gente paseando sus mascotas, trotando, haciendo yoga o taichi, leyendo, conversando, tocando música y compartiendo. Existen muchos museos con obras de primer nivel, donde yo pude entrar a ver una exposición de uno de mis pintores favoritos: Vincent Van Gogh. Tambien visité el museo de historia natural y el de arte contemporaneo entre otros, ambos totalmente recomendables, con obras de grandes autores de todos los tiempos.

Palacio Museo de Historia Natural
Los palacios son lugares de gran atractivo turistico y que revelan la rica historia de lo que fuera el imperio Austro-Hungaro y una gran potencia en Europa. Imperdibles son los paseos por el Ring, el casco historico, el Palacio de Schönbrunn, el Danubio y las innumerables iglesias católicas de gran arquitectura y mucha belleza en sus decoraciones interiores y exteriores, destracando entre ellas la gran catedral de la ciudad. Viena es tambien la ciudad de la música, no solo por su pasado con los grandes compositores de todos los tiempos, sino tambien por los artistas modernos que exponen los distintos estilos de música y todo su virtuosismo en el jazz, blues, rock, música selecta entre otros estilos que se pueden ver en los distintos bares de la ciudad de manera gratuita mientras se comparte con amigos en el local, volviendo las tardes y las noches ocasiones muy animadas y llenas de vida, y que se quedarán para siempre en mi memoria, alimentando las ganas de volver a esta bella ciudad.

Palacio de Schönbrunn

domingo, 5 de junio de 2016

Copa América Centenario 2016

La Copa América cumple cien años desde su primera versión en 1916 y se celebra con un gran campeonato a nivel de toda América, con participación de equipos de los Hemisferios Norte y Sur, siendo este el primer campeonato continental (se jugaron unos similares en los años 50´s llamados Panamericanos). El último campeón en alzar la copa fue Chile, quién gana su primera copa a nivel internacional y ahora debe intentar mantener el nivel y retener el titulo de campeón en esta versión especial. Pero Chile llega en un momento difícil de juego, aunque en mejor nivel que en muchas otras ocasiones. Como chileno y amante del fútbol me siento bastante optimista por el nivel de juego mostrado en los últimos partidos de "la roja", aun cuando las grandes falencias pasan aún por el juego aéreo mayoritariamente en defensa, y la falta de un hombre de gol en el área, lo que le ha costado derrotas en juegos preparativos a pesar de dominar el partido. Con un juego atractivo, de dominación en posesión del balón y gran llegada al área enemiga, solo falta el toque final que concrete el juego desplegado. Una cosa es cierta: la roja nunca tuvo fútbol para establecer presencia internacional, pero ahora ya ha logrado lo que nunca antes, y tiene buenas posibilidades de mantener el nivel y la ilusión de volver a ser campeón, o al menos, estar entre los finalistas, pues los otros equipos están también en gran nivel de juego y candidatos sobran para el titulo de campeón bicentenario, tales como México, Brasil y Argentina por nombra algunos. También este torneo mostrará el nivel en que están los equipos de la bella América para llegar al próximo mundial de fútbol en Rusia.

Así que a disfrutar de buen fútbol y de esta celebración en el nuevo continente.

Los equipos y sus grupos

La hermosa Copa


lunes, 30 de mayo de 2016

Vivir

Vivir la vida en cada respiro
En cada alegría y en cada pena
En la soledad
En el silencio
En cada latido
En cada pensamiento
Aceptando que todo pasa y todo queda
Y entonces
Continuar el viaje
Liberarse de las vendas
Abrazar los sueños
Y sonreírle al miedo
Tomarte de la mano
Cantar un canto nuevo
Darse una tregua
Hacer las paces con el tiempo


domingo, 22 de mayo de 2016

Karina Valcarcel y un texto sobre la Magnolia

lunes, 2 de mayo de 2016


En el pueblo de San Marcos estuve por vez primera frente a una magnolia, una flor de la cual solo había escuchado el nombre y que me resultaba familiar por ser el título de una de mis películas favoritas de la vida, una película sobre la soledad y el perdón (lejos de todo lo cursi) dirigida y escrita por Paul Thomas Anderson; pero, además, por estos versos de Eielson: 'pero luchar luchar luchar/todas las noches con un tigre/ hasta convertirlo en una magnolia...'. Los tigres, como ustedes sospecharán, no se parecen en nada a las magnolias. La magnolia es una flor similar a esos pozos que formamos con las manos cuando queremos recoger en ellas agua. Sus pétalos no son pétalos, sino 'tépalos', lo cual significa -entre otras cosas- que su textura y estructura es más similar a la de una cebolla que a la de cualquier otra flor. A diferencia de la cebolla, una magnolia no te hará llorar por el simple hecho de picarla para la ensalada. Las magnolias son polinizadas por escarabajos, esto se debe a que existen desde hace tantos millones de años que son incluso anteriores a la aparición de las abejas. Tal vez encontrarse con una flor 'cara a cara' no sea para algunos un suceso tan importante, pero a mí me conmueve. Siempre me estremece el plano real de nuestra existencia, me recuerda lo diminuta e insignificante que soy frente al mundo, frente a lo desconocido, me encara ante mi ignorancia, me devuelve a la certeza de que si bien las películas y los libros son maravillosos instrumentos de aprendizaje, cuestionamiento o reflexión, forman parte de una experiencia inconclusa, en especial si se les considera suficiente para entender una idea o -peor aún- superiores a lo vivencial. Quizá sea cierto que contemplar una flor comprenda un acto muy simple. O quizá sea tan simple como intentar convertir a un tigre en esta flor.

Magnolia fotografiada por Karina Valcarcel


miércoles, 18 de mayo de 2016

¿Nuevos Planetas Tierra allá afuera?

Siempre me ha maravillado el cielo, sus constelaciones y lo infinito del universo. Y este ha sido un mes y año de descubrimientos de nuevos planetas en el universo. A comienzos de mayo (02/V/2016), se descubrió desde el Observatorio La Silla (Chile)  tres planetas de tamaños y temperaturas similares a los de la Tierra, los que orbitan alrededor de una estrella enana a unos 40 años luz de distancia de la Tierra. 




Una semana después (10/V/2016), la Nasa anuncia el mayor descubrimientos de planetas descubiertos de una sola vez: 4.302 cuerpos celestes, de los cuales 1.284 tienen un 99% de probabilidades de ser planeta. De ellos, 550 tendrían características rocosas parecidas a las de la Tierra. Asimismo, se verificó que otros nueve orbitan en la zona habitable de su sol, lo que explica la presencia de agua líquida en su superficie.
 "Antes de que el telescopio espacial Kepler se pusiera en marcha, no sabíamos si los exoplanetas eran raros o comunes en la galaxia. Gracias a Kepler y a la comunidad de investigación, ahora sabemos que podría haber más planetas que estrellas. Esta certeza informa a las futuras misiones lo necesario para acercarnos cada vez más a averiguar si estamos solos en el universo" explicó el director de la División de Astrofísica de la NASA, Paul Hertz. (Fuente: 24horas).
 
Todos estos descubrimientos abren nuevas esperanzas de descubrir eventualmente otra Tierra, con la emocionante expectativa de encontrar la tan anhelada evidencia de vida en otros sectores del universo.
  

domingo, 15 de mayo de 2016

Momentos en Praga

Venía desde Viena y pensaba que vería un poco más de lo mismo... pero no. Todo me parecía diferente, (aunque familiarmente similar), sin duda era a la vez muy distinto. La arquitectura tenía nuevos detalles, los espacios otras distribuciones, diferencias fundamentales como las pendientes de las calles, la belleza de los ríos y sus puentes, la gente y el aroma de la ciudad. Estaba asombrado, primero por estar allí de pie, observando todo aquello. ¿Qué hacia yo tan lejos de casa y sin haberlo planeado? ¿Cómo fué que pasé de ver el barrio latinoamericano con sus casas pequeñas y sencillas a admirar aquella arquitectura con tanta historia?


Me sentía atraido por todo, los sonidos, el idioma, los carteles en aquella lengua extraña y que de solo mirarla me parecía imposible a la vista.  La capital de la República Checa atrae por la belleza de sus calles, bares, restaurantes, y sin duda (aunque no tengo fotos de ello) por sus ríos que atraviezan la ciudad.


 
Arquitectura y colores típicos en la ciudad.

El casco histórico posee construcciones, estatuas y otras obras que datan de 1400 o menos, entre ellas, el famoso reloj Astronómico que es el más antiguo de Europa. Una bella ciudad cosmopolita que por una casualidad llegué a visitar y que permanece como un lugar hermoso en mi memoria.

Reloj Astronomico de Praga, Siglo XV



miércoles, 11 de mayo de 2016

Observación y las preguntas correctas

Un chico de 15 años, ayudado por el uso del Método Científico y de la tecnología moderna, descubrió una civilización maya. Esta noticia es de ayer (10 de mayo de 2016) y me sorprendió gratamente. Esto porque el adolescente canadiense William Gadoury  basado en la observación de dónde estaban las ciudades Mayas y preguntándose el por qué estas no estaban cerca de sitios con abundante agua o donde los terrenos eran de facil cultivo, desarrolló una idea de que esta civilización indígena instalaba sus ciudades siguiendo las estrellas. Bajo esta hipótesis, siguió una metodología que le llevó a inferir un sitio donde debiera encontrarse una ciudad que no habia sido descubierta aún. Básicamente, se dio cuenta de que las estrellas coinciden con la ubicación de 117 ciudades mayas. Gadoury se percató que los astros más brillantes coinciden con aquellos poblados más importantes. Entonces analizó una vigésimo tercera constelación encontrada en otro libro y descubrió que contenía tres estrellas que correspondían únicamente a dos ciudades en el mapa. Su hipótesis, entonces, fue que tenía que existir una ciudad número 118 en un lugar remoto y de difícil acceso de la Península de Yucatán. Luego, a través de busqueda satelital, se pudo descubrir las ruinas en la península de Yucatán a la cual bautizó K' AAK' Chi' (boca de fuego).

 
El joven canadiense William Gadoury

domingo, 8 de mayo de 2016

El impensable consumismo

Sin duda el ser humano tiene una tendencia innata al consumismo más básico, debido a que el desarrollo del cerebro ha privilegiado un estado mental para ello: la necesidad de incorporar información a ese cerebro. Desde niños absorvemos todo lo que nos rodea y lo incorporamos rápidamente en nuestra vida: necesitamos hacer lo que otros hacen, por ejemplo, caminar en dos pies, hablar, etc. Eso es parte del aprendizaje de todo ser vivo para poder desenvolverse en el mundo donde estamos. Pero, llega un momento en que sobrepasamos las necesidades básicas y comenzamos a incorporar elementos innecesarios, de modo que poco a poco vamos llenando nuestra vida de incorporar (consumir) actitudes, acciones, elementos que están de más, que solo es basura.


En el fondo estamos todos tratando de convertirnos en lo que la sociedad nos moldea, intentando de parecernos lo más posible a ese ideal social. Así, resulta que es impensable trabajar sin tomar un café tras otro;  o irse a dormir sin un ansiolítico, remedio, fármaco; o lo que es trivial hoy por hoy: Levantarse a la mañana y mirar primero el celular. Vivimos en un sistema que nos lleva indefectiblemente a comportamientos de ser más parecidos a los demás que también consumen. Consumimos ropa, tendencias, moda, tecnología, redes sociales, noticias catastróficas, opiniones, saturación de los sentidos y mucho más que muy poco nos sirve como personas o como sociedad en lo real. Nos adaptamos a una sociedad enferma tan bien, que terminamos tarde o temprano enfermándonos de ansiedades, depresiones, adicciones y otros males.

El gran problema de incorporar el consumismo tan profundamente en nuestras vidas (y el mismo tipo de consumismo), es que dejamos de lado nuestra capacidad de crear, de abrazar la libertad de pensar por nosotros mismos e inventar algo nuevo, de diferenciarnos del resto aunque a los otros no les guste esa diferencia, de arriesgarse de salir de esa zona segura que se llama aceptación social y arriesgarse a transitar senderos nuevos, inseguros, desconocidos. Porque finalmente todos terminando usando las mismas marcas, los mismos modelos, los mismos colores, los mismo accesorios, viendo los mismos programas, leyendo los mismos libros, pensando similar, teniendo la misma opinión sobre un tema, etc.