lunes, 23 de enero de 2017

La elegancia del erizo - Muriel Barbery



Idea profunda n° 1

Ansío las estrellas
mas abocada estoy
a la pecera

Aparentemente, de vez en cuando los adultos se toman el tiempo de sentarse a contemplar el desastre de sus vidas. Entonces se lamentan sin comprender y, como moscas que chocan una y otra vez contra el mismo cristal, se inquietan, sufren, se consumen, se afligen y se interrogan sobre el engranaje que los ha conducido allí donde no querían ir. Los más inteligentes llegan incluso a hacer de ello una religión: ¡ah, la despreciable vacuidad de la existencia burguesa! Hay cínicos de esta índole que comparten mesa con papá: «¿Qué ha sido de nuestros sueños de juventud?», preguntan con aire desencantado y satisfecho. «Se han desvanecido, y cuán perra es la vida...». Odio esta falsa lucidez de la edad madura. La verdad es que son como todos los demás: chiquillos que no entienden qué les ha ocurrido y que van de duros cuando en realidad tienen ganas de llorar.

Sin embargo, es fácil de comprender. El problema está en que los hijos se creen lo que dicen los adultos y, una vez adultos a su vez, se vengan engañando a sus propios hijos. «La vida tiene un sentido que los adultos conocen» es la mentira universal que todos creen por obligación. Cuando, una vez adulto, uno comprende que no es cierto, ya es demasiado tarde. El misterio permanece intacto, pero hace tiempo que se ha malgastado en actividades estúpidas toda la energía disponible. Ya no le queda a uno más que anestesiarse como puede tratando de enmascarar el hecho de que no le encuentra ningún sentido a la vida, y engaña a sus propios hijos para intentar convencerse mejor a sí mismo. De entre las personas que frecuenta mi familia, todas han seguido el mismo camino: una juventud dedicada a tratar de rentabilizar la propia inteligencia, a exprimir como un limón el filón de los estudios y a asegurarse una posición de élite; y luego toda una vida dedicada a preguntarse con estupefacción por qué tales esperanzas han dado como fruto una existencia tan vana. La gente cree ansiar y perseguir estrellas, pero termina como peces de colores en una pecera. Me pregunto si no sería más sencillo enseñarles a los niños desde el principio que la vida es absurda. Ello le robaría algunos buenos momentos a la infancia, pero permitiría que el adulto ganara un tiempo considerable (por no hablar de que uno se ahorraría al menos un trauma: el de la pecera).

En lo que a mí respecta, tengo doce años, vivo en la calle Grenelle, número 7, en un piso de ricos. Mis padres son ricos, mi familia es rica y por consiguiente mi hermana y yo somos virtualmente ricas. Papá es diputado, después de haber sido ministro, y sin duda llegará a ser presidente de la Asamblea Nacional y se pimplará la bodega entera del palacete de Lassay, sede de dicha Asamblea. Mamá... Pues bien, mamá no es lo que se dice una lumbrera pero tiene cierta cultura. Es doctora en letras. Escribe sus invitaciones para cenar sin faltas de ortografía y se pasa el tiempo dándonos la tabarra con referencias literarias («Colombe, no te pongas en plan Guermantes», «Tesoro, eres una verdadera Sanseverina»).

Pese a ello, pese a toda esta suerte y toda esta riqueza, hace mucho tiempo que sé que el destino final es la pecera. ¿Que cómo lo sé? Pues porque da la casualidad de que soy muy inteligente. Excepcionalmente inteligente, incluso. No tengo más que compararme con los demás niños de mi edad para ver que nos separa un abismo. Como no me apetece mucho llamar la atención, y en una familia en la que la inteligencia se considera un valor supremo a una niña superdotada no la dejarían nunca en paz, en el colegio trato de hacer menos de lo que podría, pero aun así siempre soy la primera en todo. Hay quien podría pensar que resulta fácil hacerse pasar por alguien con una inteligencia normal cuando, como yo, a los doce años se tiene el nivel de una universitaria de una facultad de dificultad superior. Pero ¡no, en absoluto! Hay que esforzarse mucho por parecer más tonto de lo que se es. Aunque, en cierta manera, este empeño no salva de morir de aburrimiento: todo el tiempo que no tengo que pasar aprendiendo y comprendiendo, lo empleo en utilizar el estilo, las respuestas, las formas de proceder, las preocupaciones y los pequeños errores de los buenos alumnos normales y corrientes. Leo todo lo que escribe Constance Boret, la segunda de la clase, en mates, lengua e historia, y así me entero de lo que tengo que hacer: en lengua, una serie de palabras coherentes y correctamente ortografiadas; en mates, la reproducción mecánica de operaciones desprovistas de sentido; y en historia, una sucesión de hechos ligados entre sí por conectores lógicos. Pero incluso si me comparo con los adultos, soy mucho más lista que la mayoría de ellos. Así son las cosas. No me siento especialmente orgullosa porque tampoco es que el mérito sea mío. Pero lo que está claro es que yo no pienso terminar en la pecera. He reflexionado mucho antes de tomar esta decisión. Incluso para una persona tan inteligente como yo, con tanta facilidad para los estudios, tan diferente de los demás y tan superior a la mayoría de la gente, mi vida ya está toda trazada, lo cual es tristísimo: nadie parece haber caído en la cuenta de que si la existencia es absurda, lograr en ella un éxito brillante no tiene más valor que fracasar por completo. Simplemente es más cómodo. O ni siquiera: creo que la lucidez hace amargo el éxito, mientras que la mediocridad alberga siempre alguna esperanza.

He tomado pues una decisión. Pronto dejaré atrás la infancia y, pese a mi certeza de que la vida es una farsa, no creo que pueda resistir hasta el final. En el fondo, estamos programados para creer en lo que no existe, porque somos seres vivos que no quieren sufrir. Por ello empleamos todas nuestras energías en convencernos de que hay cosas que valen la pena y que por ellas la vida tiene sentido. Por muy inteligente que yo sea, no sé cuánto tiempo aún podré luchar contra esta tendencia biológica. Cuando entre en el mundo de los adultos, ¿seré todavía capaz de hacer frente al sentimiento de lo absurdo? No lo creo. Por eso he tomado una decisión: al final de este curso, el día en que cumpla 13 años, el próximo 16 de junio, me suicidaré. Pero cuidado, no pienso hacerlo a bombo y platillo como si fuera un acto de valentía y un desafío. De hecho, más me vale que nadie sospeche nada. Los adultos tienen con la muerte una relación rayana en la histeria, el hecho adopta proporciones enormes, se comportan como si fuera algo importantísimo cuando en realidad es el acontecimiento más banal del mundo. Por otra parte, lo que a mí me importa no es el hecho del suicidio en sí, sino el cómo. Mi vertiente japonesa se inclina evidentemente por el seppuku. Cuando digo mi vertiente japonesa me refiero a mi amor por el Japón. Estoy en octavo y, como es obvio, he elegido el japonés como segunda lengua. El profe de japonés tampoco es que sea muy bueno, se come las palabras cuando no habla su idioma y se pasa el tiempo rascándose la coronilla con aire perplejo, pero el libro de texto no está mal y, desde que empezó el curso, he progresado mucho. Tengo la esperanza de que, de aquí a pocos meses, podré leer mis cómics manga preferidos en su edición original. Mamá no entiende que una «niña tan lista como tú» pueda leer manga. Ni siquiera me he tomado la molestia de explicarle que «manga» en japonés quiere decir simplemente «tebeo». Ella cree que me atiborro de subcultura, y yo no hago nada por sacarla de su error. Dentro de unos meses quizá pueda leer a Taniguchi en japonés. Pero esto nos lleva de nuevo a nuestra cuestión de antes: eso tendría que conseguirlo antes del 16 de junio porque ese día me suicido. Pero nada de seppuku. Sería un gesto cargado de sentido y de belleza pero... da la casualidad de que... no tengo ninguna gana de sufrir. Más aún, detestaría sufrir; encuentro que cuando uno toma la decisión de morir, justamente porque considera que es algo lógico, hay que hacerlo con tiento. Morir ha de ser un paso delicado, un deslizarse suavemente hacia el descanso. ¡Hay gente que se suicida tirándose por la ventana de un cuarto piso, bebiéndose un vaso de lejía o incluso ahorcándose! ¡Es aberrante! Lo encuentro incluso obsceno. ¿De qué sirve morir si no es para no sufrir? Yo, en cambio, he previsto bien mi salida de este mundo: desde hace un año, todos los meses le cojo a mamá un somnífero de la caja que guarda en su mesilla de noche. Se toma tantos que, de todas maneras, no se daría ni cuenta si le cogiera uno cada día, pero he decidido ser muy prudente. No hay que dejar ningún cabo suelto cuando se toma una decisión que es harto improbable que nadie comprenda. Uno no imagina la rapidez con la que la gente obstaculiza los proyectos a los que más apego se tiene, en nombre de tonterías del estilo de «el sentido de la vida» o «el amor a los hombres». Ah, y también: «el carácter sagrado de la infancia».

Así pues, me encamino tranquilamente a la fecha del 16 de junio y no tengo miedo. Tan sólo algún que otro pesar quizá. Pero el mundo tal y como es no está hecho para las princesas. Dicho esto, que uno tenga el proyecto de morir no quiere decir que hasta entonces tenga que vegetar como una verdura podrida. Antes al contrario. Lo importante no es morir ni a qué edad se muere, sino lo que uno esté haciendo en el momento de su muerte. En los cómics de Taniguchi, los héroes mueren escalando el Everest. Como no tengo ninguna probabilidad de poder trepar al K2 o a las Grandes Jorasses antes del próximo 16 de junio, mi Everest personal es una exigencia intelectual. Me he puesto como objetivo tener el mayor número posible de ideas profundas y apuntarlas en este cuaderno: si nada tiene sentido, al menos que el espíritu se vea forzado a enfrentarse a tal situación, ¿no? Pero como tengo una vertiente japonesa muy acusada, he añadido una obligación más: esta idea profunda ha de expresarse bajo la forma de un pequeño poema a la japonesa: un haikú (tres versos) o un tanka (cinco versos).

Mi haikú preferido es de Basho.

En esas chozas
comen los pescadores
¡gambas y grillos!

¡Esto, de pecera nada, no; esto es poesía, sí, señor!

Pero en el mundo en el que vivo, hay menos poesía que en una choza de pescador japonesa. ¿Y os parece normal que cuatro personas vivan en cuatrocientos metros cuadrados cuando muchas otras, y entre ellas quizá incluso algunos poetas malditos, ni siquiera tienen una vivienda decente y se hacinan en grupos de quince en veinte metros cuadrados? Cuando este verano nos enteramos en las noticias de que unos africanos habían muerto porque se había incendiado el edificio insalubre en el que vivían, se me ocurrió una idea. Ellos, la pecera la tienen delante de las narices todo el día, no pueden escapar de ella a golpe de poesía. Pero mis padres y Colombe se imaginan que nadan en el océano sólo porque viven en un piso de cuatrocientos metros cuadrados atestado de muebles y de cuadros.
Entonces, el 16 de junio pienso refrescarles un poco esa memoria de sardinas que tienen: voy a prenderle fuego a la casa (utilizando pastillas de barbacoa). Ojo, no soy ninguna criminal: lo haré cuando no haya nadie (el 16 de junio cae en sábado, y los sábados por la tarde Colombe va a casa de Tibère, mamá, a su clase de yoga, papá, a su círculo y yo me quedo en casa), evacuaré a los gatos por la ventana y avisaré a los bomberos con el margen de tiempo suficiente para que no haya víctimas. Después me iré tranquilamente a dormir a casa de la abuela con mis somníferos.
Sin piso y sin hija quizá sí piensen ya en todos esos africanos muertos, ¿no? 


jueves, 19 de enero de 2017

Noche y estío - Alejandro Palma

Insomne
escucho el susurro del arroyo.
La noche es cálida a los pies de la montaña.

Siento la luz de la luna llena acariciarme
y el aroma de flores violetas que me trae el viento.

Las estrellas parecen tan cercanas.
Su belleza me hacen olvidar mi insomnio
y su luz silente entra en mi corazón.

Que gozo soñar
y regresar del vuelo nocturno
 hacia el calido nido.

Noche y estío.
Pronto amanecerá
y nueva belleza reemplazará a este momento.

Alejandro Palma

lunes, 16 de enero de 2017

conversaciones del fin del mundo

La última vez que escuché que el mundo se iba a acabar fue en 2012, cuando una profecía Maya refería el final para diciembre de ese año. Antes de eso, el mundo también ha tenido otras fechas de finalización. Ahora conversando con amigos me entero que el fin comenzaría en junio de este año, con el inicio de una guerra nuclear mundial según las profecía de turno. Pero también existen otras teorías: un planeta colisionaría con la tierra destruyéndolo, una tormenta solar causaría un desastre tecnológico que nos volvería a la edad de piedra (acabando con el mundo que conocemos). Parece ser además que que este 2017 tendrá un bello eclipse solar, y también se podrá apreciar una alineación planetaria, hechos que igualmente podrían influir en un "fin del mundo". Por fortuna aún no parece existir una profecía o algo similar que establezca el fin del mundo por parte de una invasión extraterrestre.

A mi me parece que el mundo está cambiando a pasos tan agigantados que año a año se va produciendo un fin del mundo que yo conocía, dando paso a uno nuevo. En menos de una decada vi avanzar la tecnología de manera tal que cada persona que conozco anda con una pantalla en la mano, con la que esta conectado con todo. Esto me recuerda una pregunta que tuve desde niño: siendo de formación cristiana, la biblia predice que en la venida del Señor "todo ojo lo verá", y mi pregunta era ¿cómo es eso posible? si por ejemplo su llegada fuera por norteamerica, no sería posible verlo desde sudamerica... pero hoy me parece que aquello es posible gracias a las redes sociales y a la tecnologia, con un celular en mano "literalmente todo ojo podrá verlo"... independiente de que suceda a no, me parece que es posible hoy algo que me parecia imposible hace unas decadas atrás.

Pero lo anterior no significa que me preocupe por algún supuesto o real "fin del mundo"... y después de todo, conversar con amigos de este y otros temas siempre resulta interesante, motivante, entretenido. No, no me preocupa el fin del mundo, ni si este está predeterminado desde hace siglos... me preocupa el ahora, los momentos que atesoro con estas conversaciones y con otras tantas que han pasado y que vendrán. Pocas veces me ha importado el final, en general lo que me importa es el camino que lleva al final.






lunes, 9 de enero de 2017

5 actos para hacer la diferencia

Mucha gente pequeña en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas pueden cambiar el mundo” (Eduardo Galeano). 

La verdadera revolución para hacer de este un mundo mejor comienza por pequeños actos cotidianos y personales. Díganme soñador pero quiero hacer de este 2017 un mundo mejor, mas igualitario, menos contaminado. Si al menos pudiera realizar de manera constante uno o mas de estos 5 actos pienso que podría intentar lograrlo:

1. consumir menos productos descartables y reciclar los que se pueda. Objetivo: generar menos basura

2. comprar menos en grandes tiendas y apoyar productos artesanales. Objetivo: redistribuir el dinero hacia pequeños emprendimientos.

3. realizar actos de bondad como aumentar mi propina o ceder el paso a alguien más. Objetivo: sentir y entregar mayor felicidad

4. reducir mi uso del automóvil, de agua y luz. Objetivo: Disminuir mi huella de carbono

5. evitar las marcas que explotan a gente en otros países en su cadena de producción. Objetivo: ser mas consciente con mi prójimo. 







jueves, 5 de enero de 2017

Somos momentos


Nuestra vida se compone de pequeños detalles que van sumando momentos, hasta que estos se conviertan en recuerdos. Este año comenzó con El Libro de Silvina Ocampo "La Promesa", unos cafés en Buenos Aires junto a mi compañera y pareja de vida, viajes por la región de Entre Ríos y la ciudad de Rosario... y mucha gente linda que llena mi corazón aún cuando todavía tengo a muchas personas importantes lejos en mi vida, solo espero que este 2017 los acerque más.

Y este año recién comienza, dejando muchas posibilidades para que se convierta en otro gran año en la historia de nuestras vidas... pues en gran parte depende de nosotros el tener una vida llena de vida.


viernes, 30 de diciembre de 2016

Aprender de otras culturas

A las puertas de comenzar un nuevo año, creo que un buen desafío para este 2017 es continuar aprendiendo de otras culturas e intentar traer ese conocimiento a mi vida cotidiana. Haber nacido en Chile ya es un gran regalo que me dio la vida, un país con paisajes que contiene a muchos lugares del planeta, desde el altiplano hasta la costa, las montañas, los volcanes, sus ríos, el desierto, la patagonia... pero si hay algo que este bello país carece es de antigüedad, algo que otras naciones tales como India, China e incluso nuestras culturas pre-hispanicas tienen para aportar a la cultura y al desarrollo de nuestras vidas. Y el aprendizaje de otras culturas va de la mano con un despertar que siempre va a ampliar nuestros horizontes, nuestra manera de ver la vida, de mirar al próximo y de adquirir consciencia de quienes realmente somos.

Y este aprendizaje es una forma de viajar, ya sea fisicamente (transladándonos a otro lugar para aprender de él), virtualmente (leyendo sobre ello), o incluso experimentando lo que nos llega mediante sitios, arquitectura, lugares, comidas, expresiones artísticas y/o deportivas donde se expresa otra cultura en nuestra ciudad o país (como por ejemplo un jardín Japonés o un Restaurant de comida extranjera).

Aquellos que llegan a apreciar la belleza de otras culturas se vuelven más abiertos a recibir este intercambio cultural, aquellos que viajan comprenden lo que es ser extranjero y cómo es tratado en general alguien que no está en su país. También interiorizan el mundo como un gran lugar donde las fronteras son solo divisiones politicas y culturales, y no un lugar donde existen razas superiores o inferiores. Comprenden que la cooperación es un camino preferible a la competencia. Finalmente y lo más importante, es que llegamos a darnos cuenta que lo que nos han contado en los medios y en nuestra cultura cerrada es en realidad una pequeña parte de un mundo que está allí, donde el trabajar y consumir encerrándonos en ese circulo simplemente no lo es todo.

También es bueno seguir interiorizandose en nuestra propia cultura. Y hay una obra de Violeta Parra que desde que la ví me ha llamado profundamente para seguir viéndola, pensándola y sintiéndola. Y de eso trata: de la diversidad, de la aceptación, de la paz, de crecer y vivir en un mismo planeta.

"Contra la Guerra" de Violeta Parra.



lunes, 26 de diciembre de 2016

Paisajes del Desierto en Atacama

El cielo es tan azul que contrasta con el amarillo, café y rojo de las monatañas desérticas. El día brilla muy intenso, hay que usar gafas oscuras para poder ver bien. La zona norte de Chile se caracteriza por su gran aridez, con uno de los desiertos más secos del mundo: el desierto de Atacama. En esta zona la industria minera y la producción de pisco (un licor tradicional) son los grandes motores, por otro lado, la soledad e intensidad en los colores de sus montañas y escasos ríos son el gran atractivo. También el intenso azul del cielo es inigualable, con altas temperaturas en el día y bajas durante la noche, y donde el cielo deja ver las estrellas en todo su glorioso esplendor.


Calles del pueblo Alto del Carmen, productor de Pisco

Autopista que cruza el Desierto de Atacama
 En el recorrido de esta región fuimos desde la zona costera en la desembocadura del Huasco (puerto del mismo nombre), hasta los 4.600 metros sobre el nivel del mar en la alta cordillera en Pascua Lama. Aquella es la mayor altura a la que he subido en toda mi vida. Hay que cuidarse de no apunarse, tomando abundante agua y moviéndose lento mientras el cuerpo se adapta, además de contemplar subir no muy rápido. El contraste de paisajes es increiblemente bello, con caminos en buen estado para una camioneta que debe estar bien cargada de combustible, porque solo hay para cargar en la zona cercana a la costa (en la ciudad de Vallenar por ejemplo, que es una ciudad grande y con todos los servicios). Subiendo a la cordillera hacia los pueblos no hay lugar para cargar combustible ni comprar abundante comida.

Bahia de Huasco, con el desierto al fondo

Montañas en Pascual Lama a 4.600 msnm

En la zona se puede comer productor del mar a buenos precios y muy sabrosos. Hay que tener ropa variada para el calor del día y el intenso frio de la noche, sombrero, bloqueador, mucha agua embotellada. Hay que considerar que los precios de trasporte y de alojamientos son altos, pues es una zona de minerias y por lo mismo los precios se elevan por sobre lo normal en comparación a otras zonas del país. Pero si uno pregunta y busca, encuentra siempre lugares que se acomodan a precios más razonables.


Montañas del Desierto en su zona entre ciudades del Valle

Montañas del Desierto y el río Conay a sus faldas
 Para mí recorrer el desierto, sus montañas y paisajes de tundra, aridez y mucho cielo azul ha sido una experiencia muy enriquecedora, sobre todo porque todo el resto de Chile es principalmente de clima templado y lluvioso, siendo un gran contraste con todo lo que alguna vez he recorrido y visitado.

El río estrecho baja desde las altas cumbres aportando vegetación al paisaje

lunes, 19 de diciembre de 2016

No hay edad

No hay edad para comenzar algo nuevo, para cumplir un sueño, para hacer lo que nos gusta, para retomar algo que amamos pero dejamos de lado.
No es necesario esperar que empiece un nuevo año, que las condiciones económicas mejoren...
Lo único que puede limitarnos, somos nosotros mismos.




jueves, 15 de diciembre de 2016

Confianza



Son tantos los que depositan su confianza en los otros para poder confiar en si mismos. Ellos necesitan de la adulación, de la confirmación y de la aprobación externa para realizar acciones internas. Pero al igual que el ave que confia en sus alas para sostenerse, debemos fortalecer nuestras propias alas, nuestra propia percepción de nosotros mismos para vencer nuestras inseguridades y miedos. En el proceso podemos buscar ayuda que nos apoye y anime a fortalecer nuestra confianza, pero no debemos dejar que esa ayude se convierta en el motor que nos mueva: debemos aprender a movernos por nosotros mismos. Y la única manera que conozco para fortalecer nuestra confianza es enfrentarnos a nuestros miedos e inseguridades, y realizar una acción cada dia que nos acerce un poco más a nuestra meta, obtener nuestra confiaza. Grandes aspiraciones fortaleceran nuestra confianza.

No se debe temer al fracaso si nuestros intentos son grandes. No es el fallar, sino apuntar muy bajo el error. Con grandes aspiraciones, incluso fallar es glorioso - Bruce Lee

La confianza en uno mismo es el primer secreto del exito - Charles Chaplin

lunes, 12 de diciembre de 2016

El viejo y las palomas

Se sentaba a fumar un cigarrillo que nunca encendia, guitarra en mano, con una bolsa que contenían las migas del pan del desayuno de esa mañana y una botella de agua que algunos en el sector miraban con recelo murmurando que de seguro aquello no era lo que parecía, sino que debía tener "alguna malicia", algo que le ayudara a olvidar seguramente los cientos de pecados que debió cometer en su juventud. Miraba el cielo con ojos rodeados por profundas arrujas y suspiraba mientras se acomodaba el sombrero y lanzaba un puñado de migas alrededor, donde las palomas llegaban en bandadas a hacerle compañía. Aquella era la banca que había hecho suya, bajo un ramificado jacarandá que le recordaba otras ciudades, otras épocas llenas de amores y música; mucha música y canciones que sonaban hasta el alba. Ahora acomodaba la guitarra y acompasaba alguna vieja melodía que salía con dolor: dolor del alma por los recuerdos, dolor de dedos por la artritis implacable. Se miraba las manos y pensaba que sus dedos se parecían a algunos de los árboles de aquella plaza y sonreía. Dificil fue su juventud y dificil era envejecer, pero no se había quejado entonces y no lo haría ahora. 

jueves, 8 de diciembre de 2016

Me ayudas de Efrain Barquero

Me ayudas a esperar un nuevo día,
y tu cabellera no se apaga como el fuego,
y tu boca no se extingue como el agua,
y tus ojos no se cierran como el cielo.

Me ayudas con más fuerza que una estrella,
y tu bandada no se ausenta ni se muere,
y tu trigo se da por todo el año,
y tu corazón permanece siempre verde
y tu mariposa nunca se deshace.

Me ayudas, no con el ánimo
cambiante del mar o de la tierra,
sino como la ola más pura
o la cosecha sin sequía.

Me ayudas, despierta o dormida.
Me ayudas, con alegría o tristeza.
Me ayudas, distante o cercana.
Me ayudas solamente
porque te he conocido.

'Me ayudas', de Efrain Barquero, 1956


lunes, 5 de diciembre de 2016

3 reflexiones de vida

A veces bien leer algo que nos motive y nos haga reflexionar para realizar un cambio positivo en nuestras vidas. Por eso, dejo estas reflexiones que de alguna manera representan filosofías de ver la vida, y que en lo personal me han tocado y ayudado.





“ Un día comprendí que el silencio vale más que mil palabras. Un periodista le hizo una entrevista al Dalai Lama, al entrar en la habitación le preguntó: ¿Qué es lo que más le sorprende de la humanidad? A lo que él respondió: Que se aburren de ser niños y quieren crecer rápido, para después desear ser niños otra vez. Que desperdician la salud para hacer dinero y luego pierden el dinero para recuperar la salud. Que ansían el futuro y olvidan el presente y así no viven ni el presente ni el futuro. Que viven como si nunca fuesen a morir y mueren como si nunca hubieran vivido....... Quedé en silencio un rato y le dije: Pero, ¿cuáles son las lecciones de vida que debemos aprender? Y con una sonrisa respondió: ... Que no pueden hacer que nadie los ame, sino dejarse amar, que lo más valioso en la vida no es lo que tenemos, sino a quien tenemos, que una persona rica no es quien tiene más, sino quien necesita menos y que el dinero puede comprar todo menos la felicidad... que el físico atrae pero la personalidad enamora. Que quien no valora lo que tiene, algún día se lamentará por haberlo perdido, y que quien hace mal algún día recibirá su merecido. Si quieres ser feliz, haz feliz a alguien. Si quieres recibir, da un poco de ti, rodéate de buenas personas y sé una de ellas. Recuerda, a veces a quien menos esperas es quien te hará vivir buenas experiencias! Nunca arruines tu presente por un pasado que no tiene futuro. Una persona fuerte sabe cómo mantener en orden su vida. Aún con lágrimas en los ojos, se las arregla para decir con una sonrisa: "Estoy bien". El Poder Superior vio tu tristeza y dijo que los tiempos duros han pasado. ” (autor desconocido)




"No dejes que termine el día sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños. No te dejes vencer por el desaliento. No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte, que es casi un deber. No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario. No dejes de creer que las palabras y las poesías sí pueden cambiar el mundo. Pase lo que pase nuestra esencia está intacta. Somos seres llenos de pasión. La vida es desierto y oasis. Nos derriba, nos lastima, nos enseña, nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia. Aunque el viento sople en contra, la poderosa obra continúa: Tú puedes aportar una estrofa. No dejes nunca de soñar, porque en sueños es libre el hombre. No caigas en el peor de los errores: el silencio. La mayoría vive en un silencio espantoso. No te resignes. "Emito mis alaridos por los techos de este mundo", dice el poeta. Valora la belleza de las cosas simples. Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas, pero no podemos remar en contra de nosotros mismos. Eso transforma la vida en un infierno. Disfruta del pánico que te provoca tener la vida por delante. Vívela intensamente, sin mediocridad. Piensa que en ti está el futuro y encara la tarea con orgullo y sin miedo. Aprende de quienes puedan enseñarte. Las experiencias de quienes nos precedieron de nuestros "poetas muertos", te ayudan a caminar por la vida. La sociedad de hoy somos nosotros Los "poetas vivos". No permitas que la vida pase por ti sin que la vivas ...." (Poema de Walt Whitman en la película La sociedad de los poetas muertos)


"Todo parece imposible hasta que se hace" (Nelson Mandela)




jueves, 1 de diciembre de 2016

Magnus Carlsen: Un campeón del Ajedrez

El noruego Magnus Carlsen logró vencer al ruso Sergey Karjakin y mantener el título de campeón mundial de ajedrez. Ambos competidores y con una audiencia global por internet, disputaron una final a cuatro partidas contrareloj de solo 25 minutos con 10 segundos de incremento por jugada. Magnus que cumplía 26 años ese mismo día, se impuso por 3-1, donde la última partida culminó de manera espectacular, con el ruso jugando una Siciliana para intentar ganar con negras, y Magnus respondiendo con una Maroczy, donde al final se dieron unas jugadas que entregaron un mate elegante por parte del cumpleañero campeón.

Magnus campeón. Fuente: Chess24


En lo personal creo que este tipo de partidas semi-rápidas resultan mucho mas atractivas, refrescantes y fáciles de seguir, dándole al ajedrez una espectacularidad distinta y emocionante.

Aquí un enlace externo para ver la partida de la victoria: Carlsen vs Karjakin juego final campeonato 2016


lunes, 28 de noviembre de 2016

Una mirada a Concepción y alrededores

A 500 kilómetros al sur de Santiago de Chile (unas seis horas en transporte) se encuentra una de las ciudades más antiguas de Chile y por ende, con una arquitectura colonial acompañada de una Universidad con mayor prestigio y antiguedad del País, con gran vida universitaria, numerosos bares y lugares para degustar una variada gastronomía: Concepción, perteneciente a la Octava región de Chile. Dentro de los sitios de interés se encuentra La universidad de Concepción (única universidad abierta del pais, con paseos y arte a la vista), El Cerro Caracol, La plaza de Armas (donde se firmó la independencia de Chile), sus Playas y caletas costeras, La desembocadura del Biobio y el Museo Pedro del Rio Zañartu (viajero intrépido que trajo muchas cosas de otros paises desde Oriente hasta Occidente), La Laguna Grande con sus Cisnes de cuello negros, entre otros. Yo que nací y me crié en esta ciudad, solia pensar que no tenia muchos atractivos. Pero la verdad es que es una ciudad con muchos alrededores bellos, una región que posee cerros con historia y atractivos, lagunas que atraen aves y generan un entorno distinto a otras ciudades haciendola única, una mezcla de arquitectura colonial con mapuche, muchas playas de arenas blancas, negras y de piedras, puertos y zonas de pesca con deliciosa gastronomía del mar, numerosos ríos y esteros como el Biobio, Andalien, Itata, Nonguen entre otros. En resumen, muchos espacios para admirar, reflexionar, disfrutar. Algunas imagenes de recorrer por aquí y por allá:


El cerro Caracol en el corazón de Concepción: lugar histórico y de naturaleza 
 
Laguna Lo Galindo, una de las siete lagunas de la ciudad

Laguna Grande con Cisnes de Cuello Negro

Luna Llena sobre un barrio de la ciudad

Pileta, Araucaria y arquitectura en Plaza de Armas de Concepción

Totems mapuches en la entrada de Dichato

Arena blanca y aguas tranquilas en la Playa de Dichato en verano

vista del Lago Lanalhue desde uno de sus cerros

jueves, 24 de noviembre de 2016

Mirar y recordar

Mirar una foto (por ejemplo esta foto) es mirar un recuerdo: sus colores y sus formas. Pero también y en menor grado es sentir ese recuerdo: el viento con olor a mar, el calor de un dia despejado, las aves que revoloteaban cerca, los cactus en flor que casi no se ven, el sonido de las olas chocando contra las rocas... la caminata por la costa, el abrazo y el beso de la mujer que se ama... Esas cosas que no aparecen en una imagen, aunque igualmente son parte de ella.


Pichidangi, Región de Coquimbo, Chile

lunes, 21 de noviembre de 2016

Paisajes del Laja

El río Laja pertenece a la Cuenca del Biobío y es uno de sus afluentes importantes. Entre sus usos están la generación de energía hidroeléctrica, el turismo, y abastecer de agua a pueblos y comunas agrícolas. Para mí que soy amante de los ríos es uno de los lugares donde se puede encontrar esos paisajes que te asombran una y otra vez, no importa cuantas veces lo veas. Generalmente el cielo está cubierto de nubes, pero si te encuentras con un día despejado, su belleza parece elevarse al cuadrado. Todo el lugar tiene vistas a montañas, bosques, aves y en el rio mismo puedes encontrar mucha vida: peces, variedad de crustaceos, larvas de insectos entre otros. Además los pueblos cercanos tienen esa magia de la gente del sur, su calidez, sus historias, su tranquilidad para vivir la vida. En octubre estuve allá nuevamente y un hombre se me acercó para preguntarme de donde venía y que hacía por esas tierras. Luego me contó una historia antes de despedirse chupalla en mano (un sombrero de paja que proteje del sol o la lluvia). Todo eso aporta buenos momentos al viaje. Recorrer la región del Biobio siempre entregará gratas sorpresas y mucha belleza.


Fuerza Natural del Río Laja en Antuco


Tranquilidad en su parte media, antes de los Saltos con el bosque de paisaje
 
Saltos del Laja antes de juntarse con el Biobio

miércoles, 16 de noviembre de 2016

La nueva Roja camino al mundial de Rusia

Hasta hace algunos años, el clásico de "La Roja" de Chile era con Perú o con Bolivia, incluso con Venezuela. Equipos como Uruguay, Argentina o Brasil eran totalmente inalcanzables. Hoy la historia se va escribiendo de manera distinta: tras ser bicampeones de Copa América las espectativas de esta nueva forma de jugar al fútbol en la Roja la han llevado a que esté en nuevos puestos, con nuevas espectativas y nuevos clásicos con aquellos equipos que antes parecian tan lejanos. Así anoche se jugó uno de estos nuevos clásicos, en partido con Uruguay donde se comenzó perdiendo y terminó dando vuelta un resultado trabajado y merecido.
Al respecto, Chile debe aprender una gran lección: ante estos equipos con una gran defensa cerrada, no se debe buscar el centro "al medio" desde la entrada del área, sino que se debe buscar jugar por las bandas ganando la linea de fondo y enviando el centro atrás buscando al delantero que remate al arco. Esa es la fórmula que mejor le ha resultado para abrir el camino. Luego, con más espacio en la defensa se pueden buscar nuevas fórmulas como el pase con ventaja, la jugada indiviual, etc.
Esta nueva etapa comenzó con Bielsa y hoy con Pizzi parece estar en una madurez de juego que se ve coronada por un entrenador que sabe leer bien un partido a la hora de hacer los cambios, y ha entregado confianza a nuevos elementos que resultaron responder bien a esta responsabilidad. Y sin embargo la gente (el pueblo de Chile, nosotros los hinchas) aún no logramos aprender a llevar y valorar este nuevo camino, mientras mantenemos la misma actitud de reprochar una derrota como si fueran las penas del infierno, y ensalsar una victoria hasta endiosar a los jugadores, cuando la verdad es que se está jugando siempre a gran nivel, y a veces se pierde porque no se puede ganar siempre, e incluso a veces se tiene un muy mal día.
Pero hoy la Roja está entre los clasificados directos, dejando incluso a Argentina en la zona de repechaje, algo impensado en épocas pasadas. Un gran mérito que se debe mantener en lo que resta de partidos camino a Rusia, enfrentando a Argentina en la Bombonera próximamente, y donde se verá cómo responde esta nueva selección a este nuevo Clásico con el dos veces subcampeón de Ámerica. ¡Vamos Chile! vamos a festejar un nuevo triunfo y a mantener este buen nivel que ha caracterizado esta nueva etapa.


lunes, 14 de noviembre de 2016

Paisajes del BioBío


Para mí, recorrer este hermoso río desde su nacimiento hasta su desembocadura es un recorrido especial, pues corresponde al río que bordea la ciudad que me vio nacer, la ciudad de Concepción. Biobío proviene de la voz Biu-biu (en mapuche: vuu o viu, equivalente a 'doble hilo' o 'cordón'), nombre con el cual era designado por los mapuches; también acostumbraban llamarlo Butanleuvu o 'río Grande'. Asimismo, fue denominado Ribimbi y Tuihuy por los indígenas. Nace del desagüe de dos lagos: Galletué e Icalma, ubicados en el extremo nororiental de la Región de la Araucanía en la cordillera de los Andes, cerca del límite internacional con Argentina. Desde allí recorre gran parte de la zona sur del Valle Central, en la Región del mismo nombre (Biobío). Finalmente, desemboca en la ciudad de Concepción, en el océano Pacífico. Es el segundo río más largo de Chile, con una longitud de 380 km, y es el cauce principal de la tercera hoya hidrográfica más grande del país (tras el Loa y el Baker). Es también el río más ancho del país, con un kilómetro en promedio, superando los dos kilómetros de ancho cerca de su desembocadura. La belleza de sus paisajes y sus aguas son una mezcla de la naturaleza y el entorno que la rodea: Montañas nevadas, cerros, bosques, pueblos y ciudades, cielos nubosos la mayor parte del año. Su historia es importante como límite natural entre los pueblos mapuches y los españoles que invadieron y colonizaron el país. Es además fuente de energía con hidroeléctricas, y de agua de regadio para los terrenos cultivables aledaños.

Biobío en Lonquimay, cerca de su nacimiento
Alto Biobio: campesinos cruzando el río
 
Biobio en Concepción

Biobio en su desembocadura


lunes, 7 de noviembre de 2016

Aves de ciudad comunes de avistar

La belleza de las aves y su aporte natural al entorno de las ciudad puede ser apreciada sin mucho esfuerzo si uno simplemente se detiene unos momentos a contemplar los árboles, los jardines y los cables y postes de electricidad. Las más comunes de ver son la Golondrina, el Zorzal, el Gorrión, el Chincol y el Tordo.

Aves de Jardin (de www.ilustraverde.cl)
Sin embargo tambien se pueden apreciar con algo mas de paciencia el Cachudito, el Tijeral, la Tenca, la Loica, el Chercán, la Diuca y los Picaflores (el común y el gigante). También al conocer nuestro entorno por su nombre, empatizamos más con él, lo comprendemos mejor y estamos más dispuestos a cuidarlo y valorarlo, haciendo de nuestras ciudades un mejor espacio de convivencia con la fauna y flora del lugar.


miércoles, 2 de noviembre de 2016

El silencio y vos

El silencio y vos
son conversaciones que no se olvidan
momentos que quedan en el tiempo
mientras nos miramos fijos
nos decimos todo
en esos instantes infinitos
me gusta como tu cuerpo me habla
y tus ojos me dicen que me amas
tus manos enfatizan que me extrañas
tu cintura me pide que te abrace
tu piel me susurra lo mucho que me deseas
y tu boca, tu boca no dice nada
y en su silencio lo dice todo